El libro ‘Gold Bar Bob’, de los periodistas e investigadores Isabel Vincent y Thomas Jason Anderson narra con crudeza todos los hechos de corrupción cometidos por el senador Bob Menéndez, y la manera en que al entonces Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo, Dr. Guido Gómez Mazara, le anularon la visa de Estados Unidos por oponerse a una injusticia cometida contra una pequeña empresaria dominicana.
Los autores califican a Menéndez como el senador más corrupto de Estados Unidos, tal como lo exponen en el subtítulo del libro: The Fall of America´s Most Corrupt Senator (La caída del senador más corrupto de América).
Isabel Vincent y Thomas Jason Anderson detallan el tráfico de influencias y uso del poder que hizo Menéndez para beneficio propio y de sus allegados, tanto en Estados Unidos como en otros países, y destaca de manera especial la forma en que el entonces influyente senador de Nueva Jersey usó su cargo para favorecer al oftalmólogo de origen dominicano Salomón Melgen, quien resultó condenado por estafar al sistema de salud de EE.UU. De una pena de 17 años de prisión, dictada en 2018, solo cumplió 3, porque el presidente Donald Trump le concedió un indulto en 2021.
El libro también confirma las explicaciones dadas por el Dr. Guido Gómez Mazara sobre el motivo que llevó a la embajada de EE.UU en Santo Domingo a despojarlo del visado durante su gestión en la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo, en el mandato del presidente Hipólito Mejía. Contra Gómez Mazara actuaron el senador Menéndez, el oftalmólogo Salomón Melgen, que presionaron al entonces embajador Hans Hertell para que actuara contra el funcionario y dirigente político. Todo porque Gómez Mazara abogó para que le quitaran un impedimento de salida del país a la pequeña empresaria Yudehiris (Judy) Dorrejo, que necesitaba hacer un viaje de negocio para suplir una tienda de su propiedad. El impedimento fue impuesto a causa de una demanda contra la dama que llevó a cabo el oftalmólogo Melgen, amigo y financiador de Menéndez.
Describen los autores que, de acuerdo con una acusación hecha las autoridades estadounidenses en el 2015, Menéndez viajó a Paris para pasar tres noches con una novia, y envió un mensaje de correo electrónico a su amigo Melgen describiendo cómo debía estar equipada la habitación lujosa que quería: “Cama king, área de trabajo con internet, un baño de piedra caliza con una bañera y una ducha de efecto de lluvia cerrada y vista al patio… Llama a American Express Rewards…Tiene que estar en mi nombre”.
De manera frecuente, Menéndez vacacionaba en una villa de lujo de Melgen, ubicada en La Romana, República Dominicana, y que en muchas formas, Menendez efectivamente se volvió parte de la familia Melgen, quien le financiaba los viajes y hospedajes, además de las campañas electorales, pese a que el médico residía en La Florida, y el senador en Nueva Jersey.
Los autores sostienen que el oftalmólogo Melgen era una figura controversial en Florida, y exponen que enfrentó varias demandas por mala práctica médica, y lo acusaron de experimentar con personas encarceladas en las prisiones estatales mientras desarrollaba procedimientos para tratar la degeneración macular, la cual suele causar ceguera en pacientes mayores. “En un caso en particular, una mujer mayor que estaba recibiendo un tratamiento especial de retina diseñado por Melgen murió en la mesa quirúrgica después de que él se rehusara a que las enfermeras le colocaran un monitor cardíaco, porque decía que el sonido lo distraía durante la cirugía. Al final una enfermera tuvo que asumir la culpa por la muerte de esa mujer”.
stafa al Medicare y la intervención de Menéndez
Isabel Vincent y Thomas Jason Anderson recuerdan que Melgen fue hallado culpable de sobrefacturar para estafar al Medicare, y cobraba más que ningún otro médico de su especialidad en EE.UU. En el 2012, por ejemplo, recibió US$20.8 millones relacionados a tratamientos en sus clínicas en Florida. Detallan que la mayoría de los cobros eran por tratamientos que implicaban el uso de Lucentis, una medicina que cuesta US$2000 por dosis. Melgen usualmente tomaba tres dosis de un solo empaque de la droga, pero le facturaba al gobierno por dosis individuales.
En un momento dado, un representante de Medicare le exigió a Melgen que pagara casi US$9,000,000 por sobrefacturas. Sin preocupación alguna, Melgen confió en su amigo para sacarlo de aquel embrollo con el gobierno federal. Menendez presionó a la secretaria de Salud y Servicios Humanos para que Melgen saliera del paso sin pagar. Louis Jacques, un exoficial de Medicare, dijo que un grupo de empleados de la oficina del senador lo presionó para que permitiera que Melgen siguiera cobrando de más.
Jacques relata una conversación significativa con un asistente de Menéndez, el cual enfatizó el interés personal del senador en el asunto, afirmando: “El asunto es de mucha importancia para el senador. El Dr. Melgen es un amigo allegado del senador. la medicina deficiente no es ilegal. Medicare debería pagar esos reembolsos”. La disputa se enfocó en US$8.9 millones, los cuales la compañía consultora de Medicare, First Coast Service Options, tipificó como sobrefacturación.
La justificación del empleado de Menéndez dejó a Jacques desconcertado, al afirmar que “la medicina deficiente no es ilegal. Medicare debería pagar esos reembolsos”. “Sentí que debía ponerme de pie y estirarme, para aclarar mi mente”, relató Jacques.
El senador Tom Harkin, un demócrata de Iowa, quien era presidente del comité de Medicare en el senado, accedió a una reunión con Melgen y Menendez, pero decidió no tomar ningún tipo de acción.
“Hay dos cosas que salen de mi mente” recordó el senador Harkin años después. “La primera era una compañía médica que fabricaba un frasco de medicina para los ojos con suficiente contenido para tres dosis, a pesar de que la FDA aprobó solo una única dosis por frasco de medicina. Me preguntaba sobre eso”, dijo Harkin quien se retiró del senado en el 2015.
Dijo que también se preguntaba por los cobros que hacía Melgen. “Si está tratando tres personas y está cobrándoles a estas personas por tres, pero solo está pagando por un frasco, eso no me parece correcto tampoco”. Los autores sostienen que este senador no hizo lo suficiente para que se investigara a Melgen.
“Menendez apeló al aquel entonces líder mayoritario del senado, Harry Reid, el cual se acercó a la jefa adjunta de personal de la Casa Blanca para informarle que Menendez estaba disgustado. Reid negoció más adelante, una reunión en su oficina del senado con la secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius, en la cual Menendez la presionó para que aprobara las sobrefacturaciones de Melgen”, detallan los autores del libro.
Explican que las dosis de Melgen eran compradas en Franck’s Pharmacy una fábrica de compuestos médicos en Florida Central que fue citada por la FDA por condiciones inmundas que daban lugar a una contaminación peligrosa de medicamentos.
En total, Melgen recibió más de US$90 millones de Medicare entre enero del 2008 y 2013.
Los escritores señalan que Melgen era un mujeriego, y que buscaba mujeres jóvenes del cualquier lugar mundo. Y cuando necesitaba ayuda para conseguir las visas de sus novias, llamaba a Menéndez, que sabía corresponder a su benefactor económico.
Relatan que, de hecho, Menendez instruyó a seis miembros de su personal en el Senado, incluyendo a su asesor senior de política Mark Lopes, para enviarle un email a un oficial de alto rango del Departamento de Estado para que considerara atentamente la solicitud de visa de una mujer brasileña, que posó una vez desnuda en la portada de la revista brasileña “Sexy”. La joven mujer, Juliana Lopes Leite, estaba solicitando una visa de estudiante en el verano de 2008 para estudiar leyes en la universidad de Miami. El asesor del senador indicó al Departamento de Estado que Menéndez quería abogar “incondicionalmente” por el Dr. Melgen y alentar una atenta consideración de la solicitud de visa de la joven brasileña”. La joven Lopes consiguió su visa al otro día y viajó a Florida. Su matrícula de la universidad fue pagada por la Sal Melgen Foundation en West Palm Beach.
El libro también habla del caso de la solicitud de visa de una actriz ucraniana de veinticuatro años que vivía en España. Fue identificada como Svitlana Buchyk, una presentadora de televisión que necesitaba someterse a una evaluación médica para cirugía plástica y que visitaría a Melgen. De nuevo, la influencia del senador Menéndez facilitaron que se concediera el visado.
“El Dr. Melgen es una persona de alto calibre…Es un ciudadano ejemplar y tenido en alta estima por sus colegas”, escribió Menéndez en febrero de 2007.
Un tiempo después una fuente anónima mencionó a una mujer llamada “Svetlana B”, una mujer rusa que vivía en Miami y era una invitada frecuente en la casa de Melgen en Casa de Campo (República Dominicana). “Esta chica es una de las participantes regulares en las actividades que el Dr. Melgen organiza para el senador” escribió un informante. “Ha viajado con ellos en el Jet, navegado con ellos en el yate, y ha visitado repetidamente la casa del doctor”.
Jenchy Suero
Jesús Antonio Suero Castillo (Jenchy Suero), nació en San Juan de la Maguana, catedrático universitario, comunicador y abogado. Ha dirigido diversas entidades profesionales y organizativas de la sociedad, etc. Jenchy Suero, conduce y produce el programa televisivo: “Primera Hora” y conduce “Panorama Social, ambos cada día de lunes a viernes en la televisión de Santo Domingo República Dominicana.



