Por Teófilo Quico Tabar.- Antes de entrar en el tema de los partidos y las democracias, quiero recordar que a partir del domingo próximo se inicia el primer período del año litúrgico cristiano de Adviento, que consiste en el tiempo de preparación espiritual para la celebración del nacimiento de Cristo. El que conocemos como el período de Navidad. Espacio que debe llevarnos a compenetrarnos con Jesús, en el amor, la paz, la alegría y la esperanza. Un tiempo que alegra y revive. Un período donde se manifiestan más que nunca las bondades y los deseos de felicidad.
En esta época que se inicia, el país necesita que todos, especialmente los líderes con mayor responsabilidad en los ámbitos donde gravitan, actúen con comedimiento. Porque al decirnos o considerarnos cristianos, debemos dar testimonio con nuestras acciones y voluntades. Comenzando por aquello que permite la convivencia, fraternidad, respeto y buenas acciones.
Somos un país en el que, a pesar de cualquier cosa, vivimos en paz y en democracia. Porque aun sabiendo que aquí no todo es perfecto y hay muchos asuntos que solucionar, lo importante es que se tiene la voluntad de hacerlo y lograrlo. Y si fuese necesario, tampoco dudo que pudiera lograrse de manera compartida, porque entendemos que la patria está primero. Pero tenemos, eso sí, que cuidar más a los partidos políticos.
Es la razón por la cual, en más de 50 años escribiendo en los medios, he insistido de manera permanente, en que uno de los pilares fundamentales de las democracias son los partidos políticos, a los cuales hay que cuidar. Porque cuando estos son débiles y confusos, asimismo tiende a ser la democracia. En ese sentido, si en realidad queremos o aspiramos a vivir en sistemas democráticos sólidos e institucionales, asimismo deben ser los canales de conducción, que representan los partidos. Pero todos los partidos.
Quienes me conocen saben que durante un tiempo tuve a mi cargo el Instituto de Formación Política Jaques Maritain, inspirado en el pensamiento humanista cristiano, en el cual se dieron, no solamente cursos de capacitación a miles de ciudadanos, sino también seminarios. Que, como he dicho, participaron eminentes ciudadanos nacionales e internacionales, tratando precisamente el tema de los partidos y las democracias funcionales.
El concepto de democracia conlleva una amplitud de respeto a los suyos y a los demás. Procurar que sea la misma fortaleza de los partidos la que conduzca a solidificar la vida política dentro de un ambiente de respeto mutuo. Cuando estos están controlando los gobiernos y los congresos, como cuando están en desventaja, o sea, los denominados partidos de oposición. Porque es la mejor manera de que la democracia interactúe de manera institucionalizada. Y dentro de ese concepto, se benefician tanto los partidos como los ciudadanos.
La tendencia en algunos países ha sido, erróneamente, crear o propiciar una especie de canibalismo, entendiendo que de esa manera se fortalecen unos y se debilitan otros. Pero el canibalismo, condenado incluso en la propia Biblia como “una consecuencia terrible del juicio divino y del colapso social”, perjudica a todos por igual. Porque se extiende. Se propaga. Socava a unos y a otros.
El período de Adviento que se inicia el próximo domingo debe llevarnos a todos a pensar en Jesús y actuar con sumo comedimiento. Especialmente en el campo político: gobierno y oposición.
Jenchy Suero
Jesús Antonio Suero Castillo (Jenchy Suero), nació en San Juan de la Maguana, catedrático universitario, comunicador y abogado. Ha dirigido diversas entidades profesionales y organizativas de la sociedad, etc. Jenchy Suero, conduce y produce el programa televisivo: “Primera Hora” y conduce “Panorama Social, ambos cada día de lunes a viernes en la televisión de Santo Domingo República Dominicana.



