El colchón de divisas que le da margen al BCRD sobre las tasas

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El informe de remesas divulgado este jueves por el Banco Central aumenta la probabilidad de que la autoridad monetaria doméstica no se vea obligada a elevar las tasas de interés en respuesta a la subida de los tipos dispuesta por la Reserva Federal.

Que las remesas hayan alcanzado los US$8,432.7 millones entre enero y agosto, un aumento de 6.5%, y que se proyecte que ascenderán a US$12,600 millones al cierre del año, contribuyendo a elevar los ingresos totales de divisas a unos US$50,700 millones, obliga a redirigir la mirada hacia un elemento que gana cada vez más peso: la fortaleza de la moneda dominicana no puede explicarse solamente por la política monetaria. A esto se suma que las reservas internacionales cerraron agosto en US$15,434.2 millones, equivalentes al 10.6% del PIB y a 5.6 meses de importaciones.

La pregunta que deberíamos hacernos ya no es solamente si el BCRD tendría que subir las tasas para preservar el diferencial con Estados Unidos, sino cuánto necesitaría realmente hacerlo cuando el mercado cambiario está recibiendo un flujo creciente de dólares y el peso acumula una apreciación de 7.6%.

Porque estamos ante una paradoja: la misma economía estadounidense que, mediante una política monetaria más restrictiva, puede generar presión sobre las monedas emergentes, es también la principal fuente de las remesas que están ayudando a República Dominicana a amortiguar esa presión cambiaria. Estados Unidos concentró el 80.8% de las remesas recibidas en agosto, unos US$805.6 millones. El propio Banco Central vincula el comportamiento de estos flujos con la fortaleza de la principal economía del mundo.

Ese es precisamente el colchón que comienza a adquirir mayor relevancia al evaluar la posible respuesta del BCRD. No se trata solamente de que estén entrando más remesas; se trata de que están entrando más dólares justamente cuando la Reserva Federal acaba de encarecer el dinero.

La subida de las tasas estadounidenses encuentra, así, a República Dominicana con una posición externa considerablemente más cómoda que la de una economía enfrentada simultáneamente a escasez de dólares, depreciación cambiaria y una posición débil de reservas.

El diferencial de tasas, desde luego, existe y debe vigilarse: el BCRD mantiene una tasa de política monetaria de 5.25%, mientras la Fed llevó su rango a 3.75%-4%. Pero ese diferencial no es el único mecanismo que sostiene al peso. Cuando la oferta de divisas se fortalece de manera sostenida, la presión cambiaria que normalmente justificaría una respuesta monetaria puede ser menor.

Por eso, la respuesta del BCRD no tendría por qué ser un reflejo automático de cada movimiento de la Fed. Mientras los dólares sigan llegando con esta intensidad, el Banco Central dispone de un colchón que le permite mirar las tasas de interés con más calma y el mercado cambiario con mayor confianza.

La paradoja es que, esta vez, la misma economía que endurece las condiciones financieras para República Dominicana es también la que, a través de sus trabajadores y sus hogares, le está enviando los dólares que permiten amortiguar ese endurecimiento. Y en esa corriente de divisas puede estar, más que en cualquier diferencial de tasas, una de las claves para entender la fortaleza del peso y el margen de maniobra que conserva el Banco Central.

Jenchy Suero

Jenchy Suero
Jesús Antonio Suero Castillo (Jenchy Suero), nació en San Juan de la Maguana, catedrático universitario, comunicador y abogado. Ha dirigido diversas entidades profesionales y organizativas de la sociedad, etc. Jenchy Suero, conduce y produce el programa televisivo: “Primera Hora” y conduce “Panorama Social, ambos cada día de lunes a viernes en la televisión de Santo Domingo República Dominicana.

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