La Iglesia católica y la ultraderecha

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Por Rosario Espinal.- Las iglesias evangélicas y la católica han sido pilares del surgimiento y fortalecimiento de la ultraderecha desde la década de 1980.

Han aportado el componente moral a un movimiento político que busca eliminar derechos sociales, y lo han hecho a partir de apelar a la moralidad en temas relacionados con las mujeres y las personas LGBT. Propagaron los términos «ideología de género» y «woke» para desacreditar décadas de luchas sociales por derechos.

El anti-wokismo de la ultraderecha incluye actualmente la oposición a todos los derechos de igualdad e inclusión, sean de género, orientación sexual, racial o étnica.

Esto implica la prohibición de lecturas que promuevan la denuncia del machismo, de la homofobia, del racismo y de la xenofobia. También establecen penalidades o desmantelan instituciones que abracen la igualdad de derechos, como escuelas, universidades, medios de comunicación u organizaciones sin fines de lucro.

Durante el largo tiempo que la ultraderecha fue vanguardia de restringir derechos a las mujeres y a las personas LGBT, hubo coincidencia de objetivos políticos entre la Iglesia católica y la ultraderecha.

Más recientemente, sin embargo, cuando la ultraderecha arreció su ofensiva contra los inmigrantes, comenzó a tensarse la relación.

El papa Francisco fue un defensor de los inmigrantes; la ultraderecha lo definió como un izquierdista argentino para descalificarlo. Pero el papa León XIV ha mantenido la misma línea de Francisco, en un contexto de mayor ofensiva de la ultraderecha contra los inmigrantes.

En España, por ejemplo, Santiago Abascal, líder de Vox, el partido de ultraderecha, ha atacado fuertemente a la jerarquía católica.

El conflicto se originó porque el secretario general de la Conferencia Episcopal Española criticó la propuesta de la llamada «prioridad nacional» que promueve Vox, y consiste en eliminar el acceso a los servicios públicos a los inmigrantes para favorecer a la población española.

El ataque de Abascal fue ríspido. Dijo que la Iglesia católica no critica al Gobierno socialista español porque hace negocios al recibir dinero del Estado para apoyar a los inmigrantes. Lo mismo han dicho en Estados Unidos contra las ONG católicas.

El segundo frente de discrepancia entre la Iglesia católica y la ultraderecha ha surgido con la guerra en Irán, y la teología de la guerra justa o injusta asumida por León XIV. Los ataques del presidente Trump al papa y las críticas del vicepresidente Vance, convertido al catolicismo en 2019, han sido directas y ásperas.

En la medida en que los inmigrantes y la guerra toman preeminencia en la política de la ultraderecha, los asuntos que inicialmente unían a la Iglesia católica con la ultraderecha, como la oposición al aborto y a los derechos LGBT (ya en parte cercenados), pierden relevancia, y la alianza se tensa.

Que la alta jerarquía de la Iglesia católica tome posiciones a favor de los inmigrantes y en contra de las guerras es importante, porque el mundo transita actualmente por una etapa de ofensiva brutal contra los derechos a la existencia de amplios segmentos sociales, donde los más vulnerables son los más perjudicados.

La crueldad está de moda y es fundamento de muchos abusos. Hace falta la teología de la misericordia.

Jenchy Suero

Jenchy Suero
Jesús Antonio Suero Castillo (Jenchy Suero), nació en San Juan de la Maguana, catedrático universitario, comunicador y abogado. Ha dirigido diversas entidades profesionales y organizativas de la sociedad, etc. Jenchy Suero, conduce y produce el programa televisivo: “Primera Hora” y conduce “Panorama Social, ambos cada día de lunes a viernes en la televisión de Santo Domingo República Dominicana.

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